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lunes, 20 de abril de 2020


TRAZAS DE OTOÑO 

José Francisco Romero, hijo nacido en aquella Málaga de la década de los sesenta, aquella Málaga con el olor del  azahar de los naranjos en flor, de la dama de noche…  La Málaga de la biznaga hecha de cardo y flor naciente de blancos jazmines que despiertan en la noche… La Málaga de cielo azul y del viejo mar con horizontes antiguos… La Málaga de nostálgicos y bellos amaneceres, de coloridos atardeceres románticos desde la bahía, de alegres cenacheros pregonando su mercancía… La muy hospitalaria… Majestuoso Gibralfaro…


De familia de escritores y artistas, desde muy joven, casi un niño, José Francisco escribe sus primeros poemas, acude al Conservatorio, la música le llama, largos años que recibe clases de los mejores maestros…solfeo, guitarra clásica, flamenca… Siempre alternando con sus otros estudios y trabajos.

Nunca dejó de suspirar por la cultura, siempre con su guitarra en brazos cosechando canciones… Es en 2014 cuando publica su primer libro de poemas, “Sueños de luna” y posteriormente “Inalcanzable” en 2016 alcanzando sucesivamente varios premios y accésit.


Y es ahora, en  “Trazas de otoño” donde nos encontramos en su lectura inmersos en un precioso puñado de versos salidos del corazón. Palabra Libre, Palabra Medida, Pensamiento… Desde el  nostálgico recuerdo al pensamiento amoroso del ayer y del hoy, desde la lluvia gris a la incipiente primavera, desde el lujurioso deseo al erótico sueño, desde la furtiva mirada a la preciosa sonrisa, desde el temor al nunca más hasta la contundente realidad, desde el amanecer a la noche, desde la más triste soledad a la palabra… La música y la guitarra, “Ahí, estás tú”, la musa, el amor… el amor… el amor…  


José Francisco es así, un hombre familiar e inquieto, noble, llano, lleno de sonrisas, la cara es el espejo del alma, haciendo arte con sus manos rasgando la guitarra, de casta le viene al galgo, José Francisco rebosa alma, amor, coraje y buen hacer… de vez en cuando se emplea en la artesanía de rimas y versos construyendo poemas que con alegre musicalidad nos hace llegar para solaz regocijo.

Lector amigo, en “Trazas de otoño” disfruta de tanto pensamiento como en sus versos recoge el autor, disfruta de sus reflexiones, de sus sentimientos que en algún momento harás tuyos, bebe de su bondad, de sus inquietudes, de sus sueños, de sus esperanzas, de sus reflexiones… Se te hará muy corto el proceso de la lectura.



                                                                       Jacinto Esteban

                                                             Dramaturgo, actor y periodista            


SUEÑOS DE LUNA 

Al igual que la Música, la Poesía es la forma más divina de expresar los sentimientos. Y cuando éstos salen del alma logran construir un clamor que une a hombres y mujeres románticos sin distingo de razas, credos o escuelas, se desbordan como una rápida cascada las palabras dándole un verdadero significado a cada acto de la vida… sea de alegría, de dolor o de tristeza.
En ese constante dilema siempre se ha alzado la voz del poeta, para romper las fuertes cadenas que nos atan a una vida sin esperanza.

Así encontramos en la poesía de José Francisco Romero, cómo uno de los vértices importantes de su poesía, como los sentimientos evidencian un canto de consuelo que revitaliza la ilusión que el Poeta siente que va perdiendo sin saber por qué… y mueve sus alas y de nuevo se levanta expresando estos versos que repite como si quisiera enfatizar sobre su gran deseo de escapar de ese estado interior que quiere llevarlo a la infelicidad.

Sus tristezas, alcanzan a darle fuerza a sus reclamos sin importarle que su voz se pierda en la indiferencia, dejando una marca indeleble en la distancia, porque él ha sido capaz de construir con sus cantos un espacio abierto a los suspiros y cerrado a los llantos. En el fondo aparece otro de los vértices como un trágico reclamo con que el poeta se siente empujado hacia un punto inexplicable donde la vida depende más de lo que dejó de hacer.

Y así, se vislumbra inmediatamente que esas marcas son huellas dejadas en la carne, en la voz, en la búsqueda de un trascender más allá buscando la consecución de la felicidad aunque sea ésta utópica.

Es la soledad otra constante en sus versos. Una soledad que no es más que una forma de catarsis para liberar al corazón de tanta angustia y producir con los deshechos de sus ansias un suspiro balsámico que haga reverdecer el confín de la esperanza.

Sin embargo, es el amor, el que logra consolar esos estados del ser interior… porque es la fuerza que reanima la energía y reactiva la sangre que circula en busca de oxigenar los cantos… y en ese instante brotan los más dicientes y hermoso versos. Se nota un cambio diametral en el estado de ánimo del poeta. Ya la tristeza se supera y da paso a la exaltación del amor llegando hasta contener retazos expresivos del amor.

Sinceramente, no es nada fácil ahondar en la poesía de José Francisco Romero porque su gran capacidad de transitar en el campo de la lirica deja al lector sin aliento, porque sus expresiones plásticas, con el uso de las palabras, al mismo instante, es capaz de abrir muchas vertientes y dejar correr turbulentamente desde sus ínclitas montañas de versos un torrente de voces e imágenes capaces de penetrar en los rincones más recónditos de los espíritus.

Con estos cantos, el poeta, busca mitigar los estados del alma y encontrar la comprensión de aquellos, que al igual que él, han cantado, soñado, llorado y sufrido… pero al leerlos sentirán que, por fin, no están solos, se hallan unidos por La Eterna Armonía que emana del amor.



Pepe Romero
Guitarrista 

domingo, 2 de abril de 2017

José Romero (25/03/1905 - 18/08/2000)


Me quiero permitir la licencia de escribir como artículo para el inicio de la andadura de este blog una breve reseña biográfica de mi abuelo José Romero a quién debo muchas cosas en mi vida, entre ellas el amor y la pasión por las letras y la música.


José Romero Pinazo, escritor malagueño.

El mayor de cuatro hermanos - entre los que sobresalió la figura del hermano menor Celedonio Romero guitarrista,  compositor y Poeta - a los que la literatura, la música y las artes les unía de manera notable. El 17 de noviembre de 1933 creó junto a otros poetas y escritores malagueños la sociedad literaria 'Anhelos' que tenía la costumbre de reunirse en el 'Chinitas' y de la que fue Vicepresidente, sociedad que desapareció tras la 'Desbandá' de Málaga durante la Guerra Civil en la que tuvieron que huir de la ciudad muchos ciudadanos malagueños.

Aunque su vida profesional transcurrió por los caminos de la empresa y la contabilidad, nunca dejó de escribir y de acudir y participar en numerosas tertulias literarias y poéticas. Perteneció al Sindicato Nacional de Escritores hasta su fallecimiento y fue condecorado por éste en el año 2000 con la medalla de oro de San Isidoro de Sevilla, ceremonia a la que no pudo asistir porque falleció ese mismo año.

Su obra, inédita, consta de varias novelas, algunas cortas, entre la que encontramos títulos como 'Alicia la de los ojos bellos', 'El robo del collar de perlas', 'Regeneración de una mujer pública', 'La pasión oculta', 'El berrocal de Matías', 'La perseverancia y casi tenacidad de Alfredo' y 'La evolución de un pueblo africano'.

Además escribió un poemario titulado 'Cosas del mundo' en el que incluye el poema 'A la humanidad' con alrededor de 600 versos y otros poemas como 'A Cuba', 'Andalucía', 'Soneto', 'Madrigal', 'Los desposados', 'Libertad' y 'A una bella mujer'.

Así versa su 'Soneto'. © José Romero

Tu hermosura y belleza sin par,
pretendo alabar en un soneto,
pero fina ya el primer cuarteto
y aún no sé cómo debo empezar.

El espacio es ya bien reducido
para obrar con acierto y fervor
y expresar con el máximo ardor
el encomio que te has merecido.

Ni la más bella y olorosa flor
ni conjuntos de armonía y color
ni mujer expresiva y divina,

podrán nunca igualar tu belleza,
tu candor e impoluta pureza
y así este soneto termina.

Su obra principal fue sus 'Memorias de un septuagenario' en la narra entre otras circunstancias la crudeza y la realidad que vivieron tantas personas durante la Guerra Civil Española.

Cultivó, como otros muchos artistas, otra disciplina como fue el dibujo y la pintura aunque de forma ocasional.




  Y LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON...                                                                                                               ...